Por María

Mi compañero me hizo una pregunta justo antes de irme de vacaciones: “A ti lo que te pasa es que tienes unas raíces muy fuertes que te unen a tu tierra. Pero dime, ¿por qué quieres volver a España? ¿Qué tiene aquello que no tenga esto?”

Mi respuesta fue inmediata ¿Que qué tiene? El clima, la comida, la playa y, por supuesto, el carácter abierto y optimista de la gente. Si movieses a todos los miembros de mi familia y amigos y los dispersaras por todo el mundo (cosa que está pasando poco a poco) aún así desearía volver.

En el extranjero puedes construir una nueva vida, nuevos amigos, nueva casa e, incluso, puede que consigas convencer a algún otro loco de tus colegas para que se venga cerca de tu nueva patria y también a tu propia familia. Aunque tuviese todo eso siempre desearía volver.

Enseñé a bailar sevillanas a los compañeros de mi empresa y en señal de confraternización colgaron la bandera española de la puerta durante un mes. Así lucía

Enseñé a bailar sevillanas a los compañeros de mi empresa y en señal de confraternización colgaron la bandera española de la puerta durante un mes. Así lucía

Pero a día de hoy, la idea de volver queda lejos. La situación del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de uno de los pilares de la investigación en España, es nefasta ¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede ser que la situación siga empeorando? ¿Cómo puede ser que no sólo no podamos volver los que estamos fuera sino que la situación de los que están dentro este tambaleándose? ¿Cómo puede ser que la ciencia signifique tan poco para el Gobierno?

Recortemos hasta que los obliguemos a cerrar. Total, no necesitamos la Ciencia. Teniendo políticos que sepan robar, podemos subsistir el resto de nuestras vidas. Está claro que me equivoqué y tenía que haber aceptado cuando me ofrecieron pertenecer a un partido político. Hubiese tenido más futuro y a lo mejor estaba hoy día en el extranjero pero con los bolsillos llenos huyendo de la justicia. Está claro que clase de “listos” son los que tienen futuro en España y no son los científicos.

“Sin ciencia no hay futuro”. Hoy traducía este texto de una pancarta a mi compañero de laboratorio. Porque España está en boca de todos. Por corruptos y por ineptos. Lo somos. No es posible que la indignación de todos sólo se refleje en unos pocos que dan la cara. No es sólo la ciencia. Es la situación por la que están pasando muchas familias en España. Hasta dónde tenemos que llegar para decir ya está bien. Desgraciadamente mientras las cosas sigan así a los que nos dedicamos a la ciencia sólo nos queda la opción de emigrar.

 Promotores de ciencia y turismo

Eso sí, puestos a hacer recortes, que no se preocupen por financiar la promoción del turismo de España en el extranjero. Porque mientras los españoles sigamos emigrando seguiremos llevando el nombre de nuestra patria con orgullo. Luchando para lavar la imagen de español corrupto e inepto que el Gobierno insiste en promocionar.

Muchos hacemos promoción gratuita y sin más intención de compartir y enseñar como somos. No hace mucho enseñé a bailar sevillanas a los compañeros de mi empresa y en señal de confraternización colgaron la bandera española en la puerta durante un mes. En una de mis charlas, incluí un vídeo de la campaña ‘Andalucía te quiere‘ y convencí a todo un grupo de extranjeros de que el mejor sitio para ir este verano era el Sur de España. En cada comida de empresa llevo un plato típico español para promocionar nuestra gastronomía.

Nuestro arte, nuestra comida y nuestra tierra. Llevamos nuestra patria en el corazón allá donde vamos porque soñamos con volver algun día. Y es que: “Yo soy español, español, español…”.