vela-cumpleHoy estamos de celebración. Cumplimos un año, doce meses y parece que fue ayer cuando salimos del cascarón y comenzamos a dar coletazos, de ciencia. Ha sido un periodo donde científicos y comunicadores hemos trabajado mano a mano para ofrecer un pedacito de saber científico desde esta pequeña ventana. Hemos cumplido nuestro objetivo: aprender, con ese paso decidido y la energía con la que empezamos.

Un año que ha dado para mucho. Por ejemplo para aprender sobre cómo será la dieta del futuro  y la hemos acompañado de una cerveza apta para celíacos. Comprobamos que la tecnología ayuda a aquellos que más lo necesitan y sirve para aprender música . También hemos tumbado mitos como que los videojuegos violentos sirven para desahogar a los jugadores.

Escribimos sobre pequeños y discapacidad y nos hemos preguntado cómo afecta la pérdida de audición a la atención de los niños sordos.

 

También quisimos poner el foco en el maltrato entre parejas jóvenes, para reflexionar si se estaban olvidando las formas de violencia menos evidentes y la reacción temprana de las víctimas.

Ha sido emocionante, porque nos hemos sumergido en una peculiar máquina del tiempo. Hicimos un recorrido por los tsunamis prehistóricos y sus consecuencias, para volver luego al presente y, con los pies en el suelo, mirar a las plantas y preguntarles por sus dilemas . Cuando parecía que nos trasladábamos al futuro, a lo Marty McFly, seguíamos instalados en el presente, porque ya hoy se pueden controlar las máquinas con la mente para ayudar a los discapacitados.

No sólo viajamos en el tiempo, también por Europa con nuestros científicos exiliados, que nos contaron lo valorado que es ser Doctor en Alemania o peripecias del día da día sobre cómo se las ingenia una científica para hacer sus ensayos imitando a MacGyver .Ha quedado claro que, pese a todo, estemos donde estemos, seguimos haciendo aquello por lo que luchamos un día y seguimos luchando.

No nos olvidamos de nuestras mujeres, aquellas científicas que nos hicieron de guías en la vida y aportaciones de aquellas colegas cuyas biografías quedan sepultadas por las de sus coetáneos masculinos. Sin perder de vista que aún queda mucho por reivindicar, porque los sesgos de género continúan en la ciencia.

Ha sido un año apasionante donde hemos conversado entre científicos y con científicos para que nuestros lectores pudieran disfrutar del resultado de esas conversaciones. Y sí, parece que a algunos les han interesado, porque 5.600 visitantes se han dado un paseo por aquí durante el último año. Acostumbrados a cifras mayores a algunos les resultará un número irrisorio. Para algunos de nosotros pensar que tantas personas como los habitantes de su pueblo nos leerían resultaba impensable hace un año. Más allá de la cantidad, con sólo una persona que invierta unos minutos en leernos, nos damos por satisfechos.

Lectores y científicos. Cada uno ha aportado su granito de arena a todas estas historias que han convivido en nuestro pequeño patio virtual. Todas han aportado, de todas hemos aprendido, todas nos han servido para acrecentar más aún nuestra pasión por aprender. La ciencia y vosotros sois unos excelentes aliados para alimentar ese afán de aprender con el que nacimos y con el que creceremos.

Muchísimas gracias por acompañarnos en nuestra aventura